Ethan Hawke (Texas, 54 años) no para de trabajar. A principios de junio se estrenó la película She Dances, en la que es uno de los protagonistas, y a finales de octubre llegará a los cines estadounidenses Blue Moon (en España se estrena en noviembre), donde da vida al personaje principal, un compositor que lucha contra el alcoholismo y los problemas de salud mental. “Tuve que darlo todo. Esa película me exigió todo. No salí al mundo durante un par de meses. Simplemente desaparecí”, ha explicado sobre el papel en una entrevista con la edición británica de GQ publicada este lunes 1 de septiembre. Ha reaparecido para la promoción de la película, pero además de conversar sobre sus proyectos presentes y futuros (ha participado, por lo menos, en otros cinco que se estrenarán próximamente), no ha podido evitar que se le pregunte por su pasado. Y en su pasado hay un nombre que se repite siempre: Uma Thurman.
Hawke siempre ha intentado mantener su vida privada alejada el foco, pero le resultó imposible a finales de los noventa, cuando se convirtió en objetivo de los paparazis por su relación con la actriz de Kill Bill. “Es humillante. Es humillante incluso cuando dicen cosas positivas”, recuerda sobre esa constante persecución mediática. Hawke y Thurman estuvieron casados entre 1998 y 2005 y tienen dos hijos en común, ambos actores: Maya, de 27 años (conocida por su papel en Stranger Things), y Levon, de 23.






