Es lunes, uno de septiembre, han bajado las temperaturas y hemos escuchado cantar a Sergio Ramos porque Antena 3 no conoce el significado de la palabra piedad. El hormiguero cumplía veinte años y sigue siendo líder de audiencia en su franja, algo que probablemente ya lo sepan porque en la otrora cadena triste el autobombo es un programa más. El espacio de la productora 7 y Acción vuelve con la confianza de saber que tras un inicio un poco titubeante la pasada temporada ha acabado sacándole una ventaja notable a su principal contrincante, La revuelta de Broncano, Grison y Castella. Tan relajados están que ni se han molestado en abrir temporada con una luminaria de Hollywood, para el estreno ha tirado del inefable Bertín y de Sergio Ramos, y a lo largo de la semana llegarán Joaquín y Pérez Reverte, no me digan que no podría ser el inicio de uno de esos chistes que te llevan de cabeza a la Audiencia Nacional vía Hazte Oír.

Motos tampoco se ha currado demasiado un monólogo inicial que incluía bromas sobre señores de sesenta y cinco años que tienen hijos de dos. Que en el plató estuviese Bertín, que ya ha cumplido los setenta, hace pensar que estaba escrito antes de confirmarse los invitados y a juzgar por las bromas sobre no darle vino a los niños y ponerse pelo en Turquía calculo que sería sobre 2005.