Europa ha vivido más de veinte fusiones y ofertas públicas de adquisición (opas) bancarias significativas durante la última década. Algunas consolidaron grupos financieros y mejoraron su rentabilidad —como CaixaBank con Bankia (2021) o Intesa Sanpaolo con UBI Banca (2020)—, mientras que otras fracasaron antes de concretarse, como Deutsche Bank con Commerzbank (2019) o la francesa Crédit Mutuel Arkéa (2022), frenada por tensiones internas. En un contexto en el que BBVA mantiene su oferta sobre Sabadell en España, la historia particular de estos casos permite anticipar qué factores pueden marcar el desenlace y qué señales se pueden buscar para entender mejor el final de una operación destinada a transformar el modelo bancario español, ya que crearía la segunda entidad nacional.

Las opas bancarias que han prosperado en Europa comparten tres elementos determinantes: una estrategia clara, una gobernanza bien definida y una capacidad real de generar sinergias, según los expertos consultados por CincoDías. Santiago Carbó, catedrático de Economía de la Universidad de Valencia e investigador del centro de análisis Funcas, lo resume así: “Una fusión no se gana solo en los números, sino en los territorios, los equipos y la confianza del cliente”.