Karla Trigueros, capitana del Comando de Sanidad Militar de la Fuerza Armada de El Salvador, es desde mediados de agosto ministra de Educación del país centroamericano. Una uniformada para decidir cómo tienen que comportarse los jóvenes que crecen bajo el mandato de Nayib Bukele. La nueva titular de una cartera clave en cualquier guerra cultural asumió el cargo comprometiéndose a “trabajar incansablemente para transformar” el sistema educativo. Como era previsible, el comienzo es la disciplina. Su primera medida fue una instrucción directa a los directores de escuelas públicas, quienes a partir de ahora tendrán que cerciorarse de que los alumnos lleven un “uniforme limpio y ordenado”, luzcan un “corte de cabello adecuado y presentación personal correcta” y entren en sus colegios “en orden con saludo respetuoso”. La obligación de que los docentes sean modelos de “orden y disciplina” desató una oleada tanto de críticas como de aplausos en las redes sociales.
Este día envié este memorándum para todos los directores de escuelas e institutos a nivel nacional, para que asuman su rol como modelos de orden y disciplina para nuestros estudiantes.
Las medidas serán efectivas a partir de este miércoles 20 de agosto. pic.twitter.com/iALhQF7z1M






