Hasta en la sopa. En los bailecitos de TikTok, de música de fondo en los vídeos de Instagram, entre los disfraces más vendidos de Temu... Y, por supuesto, en las listas de popularidad y los algoritmos de recomendación de YouTube, Spotify y Netflix, donde se colocó el miércoles como la película más vista de la historia de la plataforma (236 millones de vis...
ionados). Las guerreras k-pop está hasta en la sopa. Literalmente: la marca de fideos surcoreana Nongshim ha lanzado una línea de ramen y snacks con los personajes del filme, una colaboración que ha sido posible “gracias a que los consumidores descubrieron voluntariamente la marca en la película y lo compartieron con gusto”, dice la nota de prensa.
En una escena, Rumi, Zoey y Mira devoran fideos instantáneos personalizados y los fans empezaron a fantasear en redes con que existiesen de verdad (los más hábiles hicieron etiquetas para venderlas por Etsy). Las empresas escucharon y crearon el producto. Los expertos lo llaman “marketing reactivo”. Al rebufo del éxito. “La genialidad de la película es que ha crecido de forma orgánica, el propio público le ha hecho la campaña gratis compartiendo y creando contenido”, dice por teléfono Noe Rivas, de la academia de marketing digital Seosve, que tiene un vídeo en YouTube analizando el caso. “Ahora Netflix puede vender lo que quiera de Las guerreras k-pop, de fideos y Funkos, a secuelas o entradas de cine”.















