Alrededor de unas 2.000 personas, según la Delegación del Gobierno, se han concentrado este 29 de agosto, cuando se cumplen 10 meses de la dana del pasado octubre, en la plaza de la Mare de Déu de Valencia, a unos metros de la sede del Gobierno valenciano, para recordar a las 228 víctimas mortales de las riadas y exigir más celeridad a las administraciones en las tareas de reconstrucción. En los municipios afectados queda colegios por reconstruir, ascensores por arreglar, alcantarillado por limpiar, ayudas por entregar, 800 coches desaparecidos y, en general, la reposición de servicios públicos esenciales para la población damnificada, han reivindicado las entidades convocantes. Denuncian que 10 meses después del desastre, la normalidad no ha vuelto a los municipios barridos por la dana.

En el acto, las víctimas portaban camisetas negras, algunas con fotografías de sus allegados. De manera simbólica han abierto un círculo amplio en el centro de la plaza y cada uno de ellos sostenía un letrero con el nombre de alguna de las víctimas. A lo largo de la protesta se ha escuchado durante varios minutos: “Mazón, dimisión”.

“Han pasado 334 días desde que nuestros familiares no están. No murieron de manera natural, fue un homicidio imprudente y espero que la justicia lo reconozca antes que después”, ha manifestado Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana al inicio de una concentración emotiva, dedicada al recuerdo de las víctimas, en la que se han oído en medio de un respetuoso silencio los nombres propios de cada uno de los 228 fallecidos y desaparecidos. Toñi García, que perdió en la riada a su marido y a su hija, ha asegurado, micrófono en mano: “Vamos a estar aquí todos los meses juntos, pidiendo justicia”.