Cadillac se subirá a un coche de la competencia para preparar su desembarco en el Mundial de Fórmula 1, programado para la temporada que viene y que contará con Valtteri Bottas y Sergio Pérez como las caras más reconocibles del proyecto. Cualquier estreno es ya de por sí complicado; todavía más si hablamos de un marco en el que el éxito difiere del fracaso por milésimas y siempre se puede rematar el desafío con un cambio de normativa como guindilla. Como no es cuestión de presentarse en pañales a Melbourne, la primera parada del calendario de 2026, la escudería de Detroit tiene previsto realizar un rodaje previo que, eso sí, combinará sus propias limitaciones con las que contempla el reglamento.

Welcome to Zandvoort!

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Los entrenamientos privados se prohibieron hace ya mucho tiempo, y el marco actual solo ofrece dos alternativas. La primera variante es la conocida como jornada de grabación o filming day, enfocadas en origen a cuestiones publicitarias. Hay un máximo de dos durante el curso, con un límite de 200 kilómetros en cada una de ellas; y que los equipos destinan a temas de marketing y promoción. La segunda opción es la conocida como Prueba de Coches Anteriores, o Testing of Previous Cars (TPC), que permite ensayar con monoplazas de, al menos, dos años de antigüedad. Esta tipología es muy adecuada para foguear a novatos antes de su estreno en el gran circo. Kimi Antonelli, por ejemplo, se hizo un hartón de kilómetros con Mercedes de ejercicios anteriores, antes de debutar el pasado mes de marzo.