La noticia de esta semana en El Salvador es que las peluquerías están abarrotadas. Se ha vuelto viral y hay videos y memes sobre ello inundando las redes sociales. Hay una razón: el presidente, Nayib Bukele, nombró a una militar como ministra de Educación. La primera orden de la funcionaria ha sido que todos los niños y adolescentes deben presentarse a estudiar con la mitad de la cabeza rapada, su uniforme pulcro y decir “gracias” y “por favor” ante los adultos. Quien no lo haga —o los maestros que no lo hagan cumplir— pagará las consecuencias, ha dicho en un comunicado.

La noche del jueves 14 de agosto, Bukele anunció a través de su cuenta de X un nuevo paso en la militarización de su gobierno y nombró a la capitana Karla Trigueros en el cargo de ministra de Educación. “Su misión será preparar a las futuras generaciones para enfrentar con éxito los desafíos del mañana y alcanzar los más altos estándares de calidad que demandará el nuevo El Salvador que estamos construyendo”, escribió Bukele. Un día después, la capitana apareció en fotografías, vistiendo su uniforme militar, abrazando niños en las escuelas. Al cuarto día dio su primera orden.

La capitana Trigueros debe colaborar, según Bukele, en la erradicación a las pandillas. Una guerra que se libraba con los militares en las calles, ahora llega a las escuelas. Aunque para muchos no es más que la justificación de la militarización de la educación pública.