A partir de este viernes, recibir un paquete en Estados Unidos será mucho más caro. Eso, si el paquete llega: numerosos servicios de correos nacionales habían anunciado desde hace días que suspenderían la distribución hacia este país a la espera de instrucciones claras. Washington ha cancelado, con efecto desde este viernes, la cláusula conocida como de minimis, que liberaba de pagar aranceles a los envíos por valor de menos de 800 dólares (685 euros).
La medida, que Trump ya había prometido a principios de verano que aplicaría, representa una nueva escalada en la guerra comercial que Estados Unidos libra contra el resto del mundo durante el mandato del republicano.
Los seis próximos meses se considerarán una etapa de transición durante la cual los remitentes podrán elegir pagar una tarifa plana de 80 a 200 dólares por paquete. El coste oscilará dependiendo del país de origen y los aranceles que Washington aplique a esa nación. El objetivo de ese plazo es dar a los servicios postales mayor tiempo para establecer sistemas que permitan recabar información sobre los remitentes y los contenidos de los paquetes.
La Agencia de Aduanas y Protección de Fronteras comenzará a partir de las 00.01 hora estadounidense (06.01m hora peninsular española) del viernes a cobrar el arancel a todos los paquetes que se reciban, con independencia de su valor, si no optan por pagar la tarifa plana disponible en los próximos seis meses.













