La borrasca Erin, que atraviesa la península desde comienzos de semana, ha provocado diversos daños por las copiosas precipitaciones y alertas en las zonas costeras por las fuertes rachas de viento. Los efectos del temporal empezaron a sentirse a principios de semana y su paso se alargará hasta el viernes.

Las lluvias, que han alcanzado los 40 milímetros en una hora, han obligado esta mañana a cancelar vuelos y han provocado retrasos de entre 60 y 90 minutos en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, que está operando al 60% de su capacidad. El aeródromo Son Sant Joan, en Palma de Mallorca, ha comenzado la jornada registrando casi 20 vuelos con demora.

Además, los efectos de la borrasca se han podido apreciar en las costas. La mayoría de las playas de la provincia de Cádiz han empezado la jornada izando la bandera amarilla, lo que implica precaución a los bañistas en el agua, después de dos días en los que la bandera roja ha sido la tónica general. La excepción ha sido Conil, que por tercer día consecutivo mantiene la prohibición al baño en su litoral, y en la playa de Camposoto en San Fernando.

En Barbate este miércoles las fuertes olas rompieron pasarelas y causaron daños en un chiringuito. El martes, primer día en que se experimentó este fenómeno, hubo más de una veintena de rescates en Cádiz, El Puerto, Chiclana de la Frontera y Conil, donde incluso se produjo la muerte de un bañista sin que se haya podido confirmar que se debiera a esta circunstancia.