Cuando aún no se ha desvanecido el sobresalto por el incendio que el pasado 8 de agosto amenazó la estructura de la Mezquita de Córdoba -cuyo origen concreto sigue sin haberse esclarecido por parte de la Policía Científica-, el temor ha vuelto a aflorar en la madrugada de este jueves, cuando los bomberos municipales han tenido que acudir al monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad, alertados por una fuga de agua que había traspasado al muro que da a la calle Torrijos, según han confirmado a este diario fuentes del Cabildo y municipales. El origen estaría, según ha confirmado el Cabildo, en uno de los baños que se encuentran en el interior del recinto.
Eran los vecinos quienes alertaban a eso de las 2.45 de la mañana al Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Córdoba de que una vía de agua estaba saliendo por la fachada de la mezquita. Los bomberos se presentaron a los pocos minutos para solventar la fuga que, de acuerdo con la versión facilitada por el Cabildo, ya había resuelto el vigilante nocturno, que había cortado el suministro de agua. “A las 3:00 horas se personó en el lugar un sargento y un bombero en un vehículo de mando para valorar la situación ‘in situ’, pero en ningún momento los efectivos de Bomberos accedieron al interior del templo para subsanar la avería al no tener relevancia”, indica el Obispado en un comunicado difundido a lo largo de la mañana.






