Una de las quejas habituales de los autónomos es que sus pensiones no llegan a 1.000 euros, pero esto está cambiando y, desde enero pasado, la pensión media de jubilación de quienes trabajaron por cuenta propia se ha consolidado por encima de la barrera mileurista. Además, ha ido creciendo tímidamente mes a mes, hasta alcanzar un nuevo máximo en este agosto de 1.010 euros repartidos en catorce pagas. Así lo reflejan las últimas cifras de la nómina de pensiones, publicadas este martes por la Seguridad Social, que marcan otro récord en la estadística: el sistema paga mensualmente 13.620.895 de euros, tras crecer un 6,1% respecto a hace un año.

Las bajas pensiones de los trabajadores autónomos obedece a que históricamente la inmensa mayoría del colectivo ha elegido cotizar por la base mínima, inferior a la media de lo que cotizan el resto de asalariados. Pero su sistema de cotización cambió en 2023 y en 2025 se produjo la primera regularización de cuotas a estos trabajadores. Desde entonces, los autónomos no pueden elegir por qué cantidad cotizan, sino que deben aportar en función de los ingresos reales que declaran.

Estos cambios están empezando a verse reflejados poco a poco en las cuantías de las pensiones. Ya el pasado año, la pensión media del colectivo creció por encima de la de sus colegas que trabajan por cuenta ajena. En concreto, la prestación de jubilación de los autónomos cerró 2024 en 967 euros mensuales, un 5,3% más que un año antes, frente al 4,7% que crecieron las pensiones medias de retiro de los asalariados.