El narcotraficante Ismael El Mayo Zambada se ha declarado culpable ante la justicia de Estados Unidos en una audiencia realizada la mañana de este lunes en una corte federal de Nueva York. El antiguo líder del Cartel de Sinaloa, de 77 años, ha aceptado dos cargos relacionados con conspiración y la conducción de una empresa de delincuencia organizada para importar y distribuir drogas en EE UU, previstos en la Ley RICO. A cambio de su aceptación de culpabilidad, la Fiscalía de Estados Unidos se ha comprometido a no solicitar la pena de muerte para Zambada. El Mayo sigue así los pasos de Ovidio Guzmán, hijo de su antiguo socio, Joaquín El Chapo Guzmán, que también aceptó las acusaciones de Washington. El Gobierno de Claudia Sheinbaum, atento a estas negociaciones, ha sido crítico de los movimientos de la Administración de Donald Trump, al autorizar a su Ejército a atacar a esos grupos en territorios fuera de sus fronteras mientras extradita desde México a decenas de capos y les ofrece acuerdos con la justicia.

Por lo pronto, Zambada ha soltado durante la audiencia algo que puede convertirse en una bola de nieve en México. ”La organización que encabecé alentó la corrupción en mi país al pagar a policías, comandantes militares y políticos que nos permitieron operar libremente”, ha afirmado. El Mayo, vestido con las ropas azules y naranjas típicas de los acusados, leyó en español el acuerdo de su aceptación de culpabilidad ante el juez Brian Cogan, el mismo que enjuició al corrupto exsecretario de Seguridad Pública de México Genaro García Luna y quien sentenció a El Chapo. El Mayo Zambada ha relatado que, a lo largo de seis décadas de carrera criminal, traficó en Estados Unidos toneladas de drogas, en un principio marihuana, después cocaína, y ha aceptado que obtuvo ganancias millonarias. La Fiscalía estadounidense también le acusa de contrabando de heroína y fentanilo.