Las autoridades vietnamitas han intensificado este lunes su respuesta al tifón Kajiki, el quinto que azota el mar de la China Meridional esta temporada. Se prevé que el huracán impactará en la costa centro-norte de Vietnam con vientos sostenidos de hasta 166 kilómetros por hora y lluvias torrenciales que podrían acumular hasta 700 litros por metro cuadrado en algunos puntos del centro del país en cuestión de horas.

La fuerte tormenta derribó árboles y anegó el domingo la isla china de Hainan y durante la noche se desplazó sobre el golfo de Tonkín, según el servicio meteorológico vietnamita. Está previsto que toque tierra entre las provincias litorales de Thanh Hoa y Nghe An, tras lo cual se debilitará sobre territorio vietnamita y seguirá hacia las vecinas Laos y Tailandia, ya más debilitada pero aún con intensas precipitaciones.

El primer ministro, Pham Minh Chinh, ha solicitado a los ministerios, organismos y autoridades locales que apliquen medidas de emergencia drásticas y del máximo nivel para hacer frente a la inminente llegada de Kajiki, informa la agencia estatal VNA. El jefe del Ejecutivo ha subrayado la necesidad de garantizar el suministro de alimentos, productos básicos y electricidad, así como de mantener las redes de comunicación ininterrumpidas, desde las aldeas y comunidades más pequeñas hasta las grandes ciudades. Una de las prioridades es disponer de vehículos y equipos listos para desplegar en operaciones de búsqueda y rescate cuando sea necesario.