La evolución de los grandes incendios que arrasan el noroeste de España es positiva y cada día que pasa la situación, en general, mejora. Pero muy poco a poco. Muy lentamente. Así lo manifestó este domingo la directora de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, que confirmó que aún hay activos 15 incendios graves en el país. En la rueda de prensa celebrada después de la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Sistema nacional de Porotección Civil (CEDOD), Barcones recordó que la previsión meteorológica de que sople el viento sur incrementa el riesgo de que las llamas se reaviven. Pero matizó que el descenso paulatino aunque constante de las temperaturas en las zonas afectadas, sobre todo de noche, podría permitir una mejora de la crisis. En cualquier caso, ha pedido no bajar la guardia, pues en algunas zonas el riesgo sigue siendo alto o extremo.
Es lo que sucedió el sábado por la noche en el incendio de Porto, que saltó desde Zamora a León, poniendo en riesgo a los más de 300 habitantes de la localidad de La Baña, que tuvieron que ser desalojados. O lo que ocurrió el domingo por la tarde en el de Garaño, también en León, que pasó a amenazar a nueve poblaciones, cuyos habitantes tuvieron que ser evacuados. Se trata de localidades pequeñas. Viñayo, la mayor, tiene 80 habitantes.











