A Jerry Adler la profesión de actor le venía de familia. Su prima era Stella Adler, una de las mayores profesoras de interpretación de la historia de EE UU. Y, sin embargo, él había preferido mantenerse detrás de las bambalinas. Pero a los 65 años su vida dio un vuelco repentino y, casi sin buscarlo, comenzó a actuar. Pese a que parecía tarde, le dio tiempo a crear papeles icónicos en Los Soprano, The Good Wife o Rescue Me: Equipo de rescate. Al final, fueron casi 30 años dedicados a la interpretación, hasta su fallecimiento este sábado en Nueva York a los 96, como anunció su familia.
Quizás por lo tarde que llegó al negocio de actuar, este neoyorquino alcanzó sus papeles más icónicos de maneras casual. El consejero judío de Tony Soprano, Hesh Rabkin, por ejemplo, iba a ser interpretado por Jerry Stiller, hasta que en el último momento se cayó del proyecto y lo sustituyó Adler. Su compañero de reparto y músico Steve Van Zandt lo recordaba en la red social X: “Fue un honor trabajar contigo. Viaja bien, amigo”. Mientras tanto, el guionista Robert King recordaba que le dieron solo un episódico en The Good Wife, pero que “fue tan gracioso en su escena de la cena con la frase ‘he dicho helado, estúpida furcia” que lo tuvieron de vuelta durante seis años (de 2011 a 2016) y 30 episodios de la serie original, y en otros dos capítulos de su spin-off The Good Fight. Uno de sus “colaboradores favoritos”, experto en interpretar a carismáticos secundarios de aspecto bonachón de ética dudosa.










