El accidente de un autobús turístico en una carretera de Pembroke, al norte del Estado de Nueva York, en el que volcó cuando volvía de una excursión a las cataratas del Niágara ha dejado cinco muertos y medio centenar de heridos este viernes. Ninguna de las víctimas mortales es menor de edad, pese a que en un inicio se informó de un que un niño había fallecido. Muchos de los heridos quedaron atrapados en los restos de un vehículo, de acuerdo a la policía estatal.

Personal de varias agencias públicas y helicópteros de varios condados cercanos fueron movilizados a la autopista New York State Thruway donde ocurrió el accidente. Algunas de las víctimas, entre ellas dos menores, han sido llevadas en helicóptero a hospitales cercanos. Los pasajeros son de origen indio, chino y filipino.

El informe policial preliminar revela que el conductor del autobús perdió el control, entró en la mediana y terminó rodando para acabar en la cuneta de la Interestatal 90 —una autopista que recorre el país de costa a costa— a unos 48 kilómetros (30 millas) de Búfalo.

No hubo choque con otro vehículo, pero la policía explica que el alto número de heridos y fallecidos se debe a que la mayoría de los pasajeros no llevaban cinturón de seguridad y fueron despedidos de sus asientos. Se desconoce el motivo que hizo que el conductor, que es uno de los supervivientes, perdiera el control del autobús.