El 4 de octubre de 2024 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que una parte sustancial de la normativa de la FIFA que regula el traspaso de futbolistas era contraria al derecho a la libre circulación de trabajadores. La sentencia se conoce como Ley Diarra, en honor al demandante, Lass Diarra, que este lunes, ante la falta de respuesta efectiva de la FIFA, según informa en un comunicado, decidió acudir a la Justicia belga para exigir al organismo que gobierna el fútbol mundial el pago de una indemnización de 65 millones de euros brutos para compensar los daños sufridos a lo largo de su carrera concluida en 2019.
Internacional con Francia en 34 ocasiones, Diarra militó en clubes como Arsenal, Chelsea, Real Madrid o PSG antes de interrumpir su carrera en 2019, según él, debido a las imposiciones de un reglamento ilegal que le castigó con un año de inactividad después de rescindir unilateralmente el contrato que le unía al Lokomotiv de Moscú para intentar firmar con el Charleroi, en 2014. La rescisión unilateral sin que concurriera lo que el artículo 17 del reglamento sobre el Estatuto de Transferencia de Jugadores de la FIFA denomina “causa justa”, fue relativamente sencilla para los clubes mientras que resultó impensable para los jugadores, por más que Diarra se empeñara en ello. El Lokomotiv lo demandó y tanto el tribunal de arbitraje de la FIFA como el TAD determinaron despojarle del pase internacional y amenazaron al Charleroi con obligarle a indemnizar al Lokomotiv, amparado en el Artículo 17.







