Varios cientos de personas se han reunido en la tarde de este lunes en León para cargar contra la gestión forestal de la Junta de Castilla y León, donde han muerto tres personas y ardido decenas de miles de hectáreas. Los asistentes han reclamado la dimisión del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, del PP, y de su consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Varios convocantes de la manifestación en la capital leonesa, entre ellos bomberos forestales, han demandado más prevención e inversiones más elevadas para el dispositivo contra incendios al tiempo que han instado a su Ejecutivo a elevar al nivel 3 el grado de Emergencia, estatus máximo donde entraría como autoridad competente el Estado central. “El humo no tapa vuestra incompetencia”, rezaba alguna pancarta, además de “¡Arde León!” o “Un euro en prevención, 100 ahorrados en extinción”.
La concentración se ha desarrollado en el centro de la ciudad en una movilización iniciada por varios colectivos sociales o de apoyo a los bomberos forestales. El manifiesto recitado por uno de ellos ha incidido en las pésimas condiciones laborales del gremio además de en los recursos insuficientes contra los fuegos como los que están asolando la comunidad, en particular en León, Zamora y Palencia. “La magnitud de esta tragedia supera con creces la capacidad de respuesta de los recursos autonómicos y locales, comprometiendo la seguridad ciudadana y la protección del medio ambiente”, ha exclamado un bombero ante los múltiples asistentes al llamamiento, muchos llegados desde varias partes de la provincia, donde varios frentes permanecen activos y fuera de control y que han castigado a parajes como los de Picos de Europa, la comarca de la Maragatería o Las Médulas en El Bierzo.








