La revolución del calzado minimalista llegó con las zapatillas barefoot, pensadas para imitar la pisada natural. Se distinguen por su puntera ancha, que da libertad por igual a los dedos; sus suelas finas y flexibles; y un diseño que permite sentir el terreno bajo los pies sin renunciar a la protección necesaria.
A esta tendencia se sumaron las zapatillas de cinco dedos, que reproducen la forma del pie y permiten que cada dedo se mueva de manera independiente. Su suela, delgada y sin amortiguación, favorece una pisada más natural y una mayor conexión con el suelo.
Entre las marcas más reconocidas de este sector destaca Vibram FiveFingers, con modelos minimalistas de cinco dedos, ligeros y muy transpirables. Sus zapatillas incorporan una suela de goma resistente, desarrollada con tecnologías propias de Vibram, para aportar agarre y durabilidad sin renunciar a la flexibilidad. La influencer Blancastuff es una fiel defensora: asegura que no puede entrenar sin ellas y así lo ha compartido con su comunidad en redes sociales.
El modelo V-Aqua es un calzado anfibio, que permite que el pie se mueva de manera natural tanto dentro como fuera del agua, incluso en terrenos irregulares. Para las situaciones en las que no es posible ir descalzo, estas zapatillas se convierten en la solución ideal por ser ligeras, flexibles y finas.






