Pasó con la dana, pasó con el apagón y ha vuelto a ocurrir, pero ahora a cuenta de los incendios que asolan España. No hay crisis o emergencia que no suscite poco después de declararse su correlato político, siempre en tono bronco. El cruce de reproches por la responsabilidad política sobre los fuegos no ha dejado de crecer durante todo este miércoles y ha hecho saltar por los aires, si alguna vez la hubo, la tregua política aparejada a las vacaciones.
El ministro de Transportes y exalcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha acusado al Partido Popular, en cuyas manos están la mayoría de comunidades azotadas por los incendios, de desidia cuando las crisis climáticas azotan los territorios que gobiernan. “Si repasamos toda la historia de catástrofes de este país, es que no hay una que les haya pillado trabajando”, ha declarado el ministro este miércoles ante los medios en Almería, en su visita a las obras del Viaducto de los Feos, en la futura línea Murcia-Almería de alta velocidad. Puente no se ha frenado ahí y ha vuelto a criticar a Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, donde aún sigue activo uno de los incendios más graves: “Quien se ríe de la gente es quien después de cuatro días de incendio sigue en Cádiz de vacaciones”.








