Desde que en febrero superó los cinco euros por acción, el Santander no ha parado de escalar. En las últimas sesiones ha conquistado los ocho euros por título, un nivel que no alcanzaba desde 2010. El impulso de sus resultados, la resistencia a la rebaja de tipos y el buen tono en mercados clave como el español han desmentido las previsiones que apuntaban a un 2025 de consolidación: con una revalorización del 79,5% en lo que va de año, el banco se cuela entre las tres cotizadas más alcistas del Ibex.

En ese ascenso, ha marcado varios hitos: recuperados los 100.000 millones de capitalización, roza ya los 120.000 y se afianza como la segunda firma más valiosa del Ibex 35, con una brecha de 14.945 millones sobre Iberdrola. Es la mayor distancia a favor de la entidad desde 2019. Inditex sigue siendo la compañía más valiosa (131.741 millones), pero la diferencia con el Santander se ha reducido a 12.435 millones, la más baja en tres años. Las dudas crecientes sobre la capacidad de gasto de los consumidores en un entorno de desaceleración económica mundial, la apreciación del euro, el aumento de la competencia y la dificultad para mantener el ritmo de crecimiento de los últimos ejercicios se han traducido en un correctivo del 15% en Bolsa para el grupo textil.