“Sonría”, le pide el fotógrafo. “No puedo reírme en este momento”, responde, con gesto grave, Yuli Novak, directora ejecutiva de B’Tselem, una de las principales ONG pacifistas y antiocupación de Israel, que acaba de publicar un informe inédito titulado Nuestro genocidio, centrado en la guerra de Gaza.

La responsable, de 43 años, afirma que el objetivo del Gobierno de Benjamín Netanyahu es “destruir a la sociedad palestina en Gaza” y lamenta que se haya aprovechado el “trauma colectivo” de los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023 para intensificar un “sistema de apartheid, opresión y ocupación que no puede funcionar, y es básicamente peligroso para todos”.

“Es el momento de que los líderes del mundo se pongan de pie y hagan todo lo que esté a su alcance para detener a este régimen ilegítimo, que debe ser marcado como genocida”, pide, en una entrevista en Jerusalén.

Pregunta. “Desde hace dos años, Israel ha estado cometiendo un genocidio en Gaza”. Es la primera frase de su informe. Como ONG israelí no ha tenido que ser fácil escribirla.

Respuesta. Como israelí es muy duro decir que mi país está cometiendo un genocidio, pero sobre todo es duro como ser humano. Durante los últimos 22 meses, hemos estado trabajando incansablemente para documentar, investigar y publicar lo que ocurre en Gaza, en Cisjordania y también dentro de Israel. Hemos entendido que desde hace tiempo el objetivo del Gobierno es destruir a la sociedad palestina en Gaza. El informe explica cómo se produce ese genocidio: la combinación de diferentes tácticas como asesinatos en masa, deportaciones masivas, destrucción de las infraestructuras civiles y de la comunidad como tal. Y en segundo lugar, trata de explicar cómo hemos llegado hasta aquí.