Miguel Uribe Turbay lanzó su campaña presidencial hace apenas nueve meses desde el mismo lugar de Colombia donde su madre, la periodista Diana Turbay, fue asesinada a comienzos de 1991 durante un frustrado intento de rescate, después de haber pasado un semestre secuestrada por órdenes del narcotraficante Pablo Escobar Gaviria. “Sufrí en carne propia el mismo dolor que le ha tocado vivir a millones de colombianos, a quienes la violencia les ha robado su vida, sus sueños y su esperanza”, decía el joven político en el impactante video en el que aseguraba poner en marcha su aspiración para honrar a su mamá y a su legado, con las montañas antioqueñas en el fondo. “Pude haber crecido buscando venganza, pero decidí hacer lo correcto. Decidí perdonar, pero nunca olvidar. Perdonar me hizo fuerte. Recordar me mantiene firme”, añadía al enarbolar la bandera de la seguridad.

El senador y candidato del Centro Democrático, el partido de derecha fundado por el expresidente Álvaro Uribe, falleció la madrugada de este lunes en la Fundación Santa Fe de Bogotá, la misma clínica en la que pasó algo más de dos meses intentando recuperarse de los disparos en la cabeza de un sicario adolescente el pasado 7 de junio. Miguel Uribe Turbay deja a su esposa, María Claudia Tarazona, tres hijas de ella que había acogido como propias y un hijo de cinco años. Esa era aproximadamente la misma edad que tenía él cuando su mamá fue secuestrada, bajo el engaño de obtener una entrevista con un falso líder de la guerrilla del ELN. Con cerca de 10 millones de víctimas registradas a consecuencia de un conflicto armado de más de medio siglo, Colombia es también un país de huérfanos de la violencia política.