Los habitantes del municipio de Agaete (noroeste de Gran Canaria) experimentaron como pocos anoche las imparables subidas de temperaturas en toda España. En una escarpada zona de barrancos del término conocida como La Suerte, el termómetro marcó anoche 31,9 grados de mínima, según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), una situación que según este organismo entra ya en la categoría de noche infernal (aquellas en las que las mínimas superan los 30 grados). “Era un aire caliente como si fuera un secador de pelo”, relata Rayco Guanak Ayun, un vecino del Valle de Agaete. “Anoche, cuando llegué a casa a eso de la medianoche había 33 grados en la azotea”, rememora. “Fue complicado dormir, supongo que tendremos que instalar aire, porque está claro que esta es una tendencia al alza”.
La situación se está viendo agravada por las fuertes rachas de viento de aire caliente con polvo en suspensión (calima). Las altas temperaturas, por ello, obligaron este jueves al Gobierno de Canarias a elevar la situación de alerta, que abarca ahora también a Tenerife, además de a la isla de Gran Canaria. Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro se mantienen en situación de prealerta. Este jueves, las temperaturas máximas se registraron en Gran Canaria: Tasarte (suroeste) alcanzó este jueves los 41,2 grados centígrados a las 13.30 horas y Agüimes (este) los 41,1 grados a las 12.40 horas; Las Tirajanas (suroeste) tocó los 40,6 a las 15.40.







