A Laura Pamplona (Alicante, 51 años) muchos la recuerdan como Alicia Sanz, la joven con aspiraciones de actriz y modelo, sexualmente desinhibida, que vivía en uno de los pisos de la calle Desengaño 21 en Aquí no hay quien viva (2003-2006).
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completa-y-definitiva-de-aqui-no-hay-quien-viva.html" data-link-track-dtm="">Han pasado 22 años del estreno de la serie y su personaje sigue vivo en la memoria colectiva, gracias también a las plataformas de streaming, con las que han ido ganando seguidores con los años. La actriz guarda aquella etapa “con mucho cariño, pues fue muy bonito y divertido”, revelaba la tarde de este miércoles 6 de agosto en el programa YAS Verano, presentado por Pepa Romero. Pero interpretar durante años ese papel que la hizo conocida en todo el país también fue una experiencia muy dura para Pamplona: “No lo voy a negar, era bastante fuerte la manera de grabar que teníamos. Estábamos muchísimas horas y, sobre todo, más que las horas de rodaje. El problema es que hubo un momento que no había guiones, se escribían mientras nosotros estábamos rodando”, contaba en el programa.
“Era maratoniano para los guionistas porque tenían que escribir para el capítulo de mañana. Tú acababas el rodaje y te decían: ‘Oye, no sé si entras mañana, luego te llamo y te lo digo’. Igual te recogían a las siete y media de la mañana y te dejaban en casa a las diez y media de la noche. Y luego te llamaban y te decían ‘entras y luego te paso la separata’, y había que aprenderse los papeles como podías, igual te quedabas sin dormir hasta tarde o lo repasabas en el coche. Eso fue sobre todo mis últimos meses, fue muy duro“, contó la alicantina sobre la ficción que abandonó en la tercera temporada para centrarse en otros proyectos.






