La compañía surcoreana de internet Naver comunicó ayer su acuerdo para adquirir la popular start-up española de compraventa de productos de segunda mano Wallapop. Una transacción en torno a uno de los candidatos españoles a convertirse en unicornio (startups que alcanzan un valor de 1.000 millones de euros) que ha generado polémica y malestar por el precio, además de poder abrir la vía a litigios judiciales.

En la transacción, Naver explicó que se había valorado la empresa en 600 millones de euros, con una valoración post-money (sumando la nueva inversión) cercana a 650 millones. En el hecho relevante remitido a la Bolsa de Corea, el grupo asiático, que ya era el principal accionista con un 29,5% de Wallapop, con su inversión en dos de las últimas rondas de financiación (en 2021 y 2023, con un total de 190 millones), señaló que iba a invertir 377 millones, para hacerse con una participación adicional del 70,5% en Wallapop.

La valoración, en cualquier caso, queda lejos del valor establecido en la última ronda de financiación, a principios de 2024, de 806 millones de euros. En esta transacción se dio entrada en el capital al Instituto de Crédito Oficial (ICO). Algunos inversores minoritarios criticaron esta rebaja en la valoración, defendiendo que no había justificación económica en le evolución de las operaciones de Wallapop. Por el contrario, otras fuentes cercanas a Naver habían defendido en los últimos días que la valoración era justa, señalando que la startup había generado fuertes pérdidas en los últimos años.