El déficit comercial de Estados Unidos se redujo en junio al nivel más ajustado desde septiembre de 2023, ya que las empresas redujeron las importaciones después de un aumento masivo a principios de año para atesorar existencias en previsión de la guerra arancelaria que el presidente Donald Trump desató el pasado 1 de abril.

La brecha comercial de bienes y servicios se redujo un 16% respecto al mes anterior a 60.200 millones de dólares, según los datos publicados este martes por el Departamento de Comercio. Los analistas preveían un déficit de 61.000 millones. El valor de las importaciones cayó un 3,7%, arrastrado por el valor más bajo de bienes importados desde marzo de 2024. Las exportaciones se contrajeron en menor medida. Las cifras no están ajustadas a la inflación.

Las importaciones de bienes de consumo cayeron al nivel más bajo desde septiembre de 2020, y los de suministros industriales y vehículos de motor también disminuyeron. Mientras tanto, aumentaron las exportaciones entrantes de bienes de capital.

El informe del Departamento de Comercio ilustra lo que probablemente fue la reorganización de las empresas estadounidenses que se apresuraban a asegurar bienes antes de que Trump anunciara que impondría aranceles a la mayoría de sus socios comerciales, grandes o pequeños, de Canadá a Laos pasando por la Unión Europea. Muchos de esos gravámenes fueron posteriormente suspendidos o reducidos, y algunos siguen negociándose, como por ejemplo con México, lo que ha dado a las empresas un relativo respiro para adquirir más productos en el extranjero.