Podría haber sido otra pelea, otra discusión a gritos de las que ponen la piel de gallina, pero, según The Wall Street Journal, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) utiliza la gran bronca que protagonizan los soberbios Scarlett Johansson y Adam Driver en la película que les valió una nominación al Oscar, Historia de un matrimonio, para ahuyentar a los lobos. “Necesito que sepan que los humanos son malos”, explica Paul Wolf, supervisor de distrito del USDA en Oregón, al periódico estadounidense en un contexto de preocupación por cómo las poblaciones de lobos atacan al ganado de los granjeros, sobre todo en oeste americano.
Lejos de hacer honor a su apellido (“wolf” significa lobo en inglés), Wolf dirige desde 2022 las operaciones de un estudio federal sobre el ahuyentamiento de lobos con drones equipados con cámaras térmicas que detectan un lobo acechando en la oscuridad y lo apuntan con un foco para emitir luego sonidos amenazantes. Y parece que funciona: como cuenta The Wall Street Journal en su reportaje, las vacas muertas por estos depredadores en una cuenca al sur de Oregón pasaron de 11 a dos en casi dos meses desde que pusieron a estos aparatitos a patrullar y asustar a las fieras con grabaciones como las de la pareja de actores en una escena de plena crisis matrimonial.






