El pulso entre Marc-André Ter Stegen y el Barcelona sigue agravándose. El capitán azulgrana se niega a firmar el consentimiento para que el club culé envíe el informe médico de su lesión y operación de espalda a la comisión médica de LaLiga para evaluar su gravedad y que determine el tiempo de baja. El Barcelona, por su parte, pretende abrirle un expediente disciplinario al considerar que se perjudica a la entidad. De momento, sin el consentimiento del jugador, la situación se encuentra bloqueada, y esta negativa de Ter Stegen afecta directamente al Barça.

Antes de ser operado, Ter Stegen anunció en sus redes sociales que los médicos estimaban unos tres meses de baja “por precaución”. Previsiones contrarias a los planes del Barcelona, que necesitaba mínimo unos cuatro para utilizar parte de la ficha del capitán e inscribir a algún jugador como Joan García.

Todo empezó cuando el club abrió la puerta a Ter Stegen con el fichaje de Joan García y la renovación de Wojciech Szczęsny hasta 2027, la apuesta por ambos como pareja de titulares en la portería y la conversación con Hansi Flick y Deco que lo demostró. Ter Stegen se negó a irse. Y empezó la pretemporada en el gimnasio por sus problemas de espalda que le obligaron, de nuevo, a pasar por quirófano. El Barcelona, entonces, vio la oportunidad de poder inscribir a alguno de sus jugadores como Joan García —tan solo cuenta con un portero sano e inscrito, Iñaki Peña, que no ha disputado ningún minuto en la gira asiática y se supone transferible— aprovechando el 80% del salario del capitán por la norma de lesiones de larga duración, como sucedió el año pasado con Christensen y Dani Olmo.