De la arquitecta Aino Aalto (Finlandia, 1894-1949) se dice que era el río que rodeaba al volcán. Casada durante 25 años con Alvar Aalto, ella era la constante que encauzaba el talento errático del icónico finlandés y una fuerza creadora fundamental a la hora de definir su característico estilo. Elissa, la segunda esposa del creador, también arquitecta, heredó a su manera ese mismo papel. Una exposición permanente en el renovado

/elpais.com/elviajero/2019/01/14/actualidad/1547474105_204364.html" data-link-track-dtm=""> Finlandia Hall de Helsinki integra a las dos mujeres en el legado Aalto con total naturalidad, sin afán reivindicativo o revanchista, como si siempre hubieran formado parte de las restrospectivas dedicadas al legendario arquitecto y diseñador.

La narrativa de esta muestra inaugurada en junio se divide en cinco espacios inmersivos, que conectan la historia personal y profesional de los Aalto con la identidad finlandesa y algunos de los elementos que la definen, desde las primeras notas del himno del país hasta sus paisajes naturales. Este nuevo espacio del Finlandia Hall, un edificio que firmó Aalto, recuerda, en definitiva, que el éxito y el virtuosismo muy raramente se logra en solitario y que el del legendario maestro se acompaña de dos nombres femeninos.