Los fármacos contra la obesidad se han convertido en el maná de la industria farmacéutica y en un castigo sin pausa para la cotización de Novo Nordisk. La compañía danesa fue la primera en dar con esta suerte de piedra filosofal del sector, al descubrir que sus medicamentos contra la diabetes podían servir también para la pérdida de peso. Infló gracias a Ozempic y después a Wegovy su cuenta de resultados y su capitalización bursátil, hasta convertirse en la cotizada europea más valiosa en Bolsa, con un récord en capitalización de 4,59 billones de coronas danesas (615.000 millones de euros). Pero el hechizo se ha roto de forma traumática e implacable: Novo Nordisk no previó suficientemente la amenaza de la competencia y en lo que va de año ya ha realizado dos ajustes a la baja de sus previsiones para 2025, mientras dilapida valor en Bolsa. La acción se derrumba el 70% desde los máximos de junio de 2024, en una pérdida de valor de 430.000 millones de euros a la que también ha contribuido la amenaza de aranceles de EE UU.
A Novo Nordisk no le ha durado el reinado bursátil en los fármacos contra la obesidad. La reina ahora es la estadounidense Eli Lilly, que fue más lenta en el lanzamiento de sus propios medicamentos pero que está siendo más efectiva en sus resultados contra la pérdida de peso. La danesa entró en el mercado estadounidense en febrero de 2018 con Ozempic y en junio de 2021 con Wegovy. Ambos contienen el mismo principio activo, la semaglutida, si bien el segundo va un paso más allá del tratamiento para la diabetes y se enfoca en la obesidad y la pérdida de peso.









