Alberto Núñez Feijóo se ha marchado de vacaciones con una asignatura pendiente para septiembre. La resolución del problema sobre la responsabilidad política de Carlos Mazón por la tragedia de la dana y cuál será la próxima candidatura del PP en la Comunidad Valenciana. El presidente del PP ha dejado en el aire la continuidad de su barón y la ha ligado al éxito de la reconstrucción de la provincia, algo que cree que necesita tiempo para ser valorado. Feijóo ha puesto en pausa, de momento, la decisión sobre el futuro de Mazón, a quien en el partido no ven ya, salvo sorpresa mayúscula, sufriendo un relevo inmediato este verano. Pero el president deberá cruzar un jalón en octubre y su carrera política sigue dependiendo de las encuestas.

El nuevo secretario general del PP, Miguel Tellado, se ha lanzado a la carretera desde el mes de julio con el encargo de Feijóo de “electoralizar” al partido por si acaso se celebran pronto las elecciones generales. Además de hacerlo contra Pedro Sánchez, el PP compite contra sí mismo: los populares no pueden permitirse volver a fallar, como en las elecciones de 2023, y quedarse a las puertas de La Moncloa, así que ya han activado el modo electoral. En esa estrategia, Feijóo tiene que solucionar la delicada carpeta de la Comunidad Valenciana, uno de los motores electorales más importantes para la formación conservadora.