En la misa del domingo, a la que asistieron más de un millón de jóvenes, según el Vaticano y las autoridades locales, el papa León XIV animó a la juventud a “aspirar a cosas grandes” y a no caer en el mero consumismo ni en el conformismo, el aburrimiento o la mediocridad. “Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos”, dijo el papa estadounidense-peruano desde el inmenso altar del campamento de Tor Vergata, a las afueras de Roma.
Durante la misa del Jubileo de la Juventud, que ha atraído a centenares de miles de jóvenes de todo el mundo, el papa señaló que “la plenitud de nuestra existencia no depende de lo que acumulamos ni de lo que poseemos”, sino que “está unida a aquello que sabemos acoger y compartir con alegría”. “Comprar, acumular, consumir no es suficiente. Necesitamos alzar los ojos, mirar a lo alto, a las cosas celestiales”, resaltó en la homilía, leída en italiano, inglés y en español ante la multitud. Y animó a los jóvenes a practicar la humildad, el perdón y la paz.
Este ha sido el acto más multitudinario del hasta ahora breve pontificado de León XIV, que inició el pasado mayo tras el fallecimiento del papa Francisco. Ha sido una primera prueba para vislumbrar el carácter del nuevo pontífice en las grandes ocasiones y su relación con los jóvenes. Las expectativas eran elevadas, sobre todo teniendo en cuenta que algunos de sus predecesores se habían anotado hitos en la relación de la Iglesia con la Juventud. Como Juan Pablo II, que instauró la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud, y que en el mismo escenario de Tor Vergata reunió a dos millones de jóvenes en el año 2000. Aunque eran otros tiempos para la Iglesia, que gozaba de mayor popularidad que ahora, y para la sociedad en general. También se ha recordado estos días el histórico “jóvenes, hagan lío”, que pronunció Francisco en la JMJ de Brasil de 2013 y que impulsó la creación de numerosos movimientos juveniles católicos.











