Gloria Rognoni, actriz, pedagoga, dramaturga, activista teatral, directora de escena y poseedora de una fuerza sobrenatural, ha fallecido a los 81 años en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), donde residía hace varias décadas.
Nacida en Barcelona en 1944 fue muy popular entre los ambientes del teatro independiente español del tardo franquismo. Fue una de las fundadoras del popular grupo Els Joglars, que por entonces adquirió un importante prestigio con sus montajes rompedores y reivindicativos, pero sin renunciar a una factura, estética e interpretación impecables, y no sólo por comparación con el teatro independiente de esa época. Comenzó su carrera con la mímica, haciendo papeles secundarios en la compañía Els Joglars cuando el grupo todavía no se había profesionalizado. A partir de 1968, asumió un papel más relevante en la compañía, coincidiendo con su profesionalización y con montajes míticos en los que participó como El diari, Joc, Cruel Ubris y Mary D’Ous.
Tras sufrir un accidente en 1975, mientras ensayaba una obra de Els Joglars para ser grabada para televisión, la actriz se quedó parapléjica, pero siguió metida, aún más si cabe, dentro del mundo del teatro. Racional y nada supersticiosa, la Rognoni, como se llama a las grandes sólo con el artículo por delante, siempre hacía una especie de excepción cuando tenía que hablar de las circunstancias en las que se quedó en una silla de ruedas para el resto de su vida. Fue en unos momentos en los que ella brillaba con luz propia en el prestigiado grupo, hasta el punto de que un crítico la llamaba “la musa de Els Joglars en la sombra”.






