Si Alphabet anunció la pasada semana una inversión histórica de 85.000 millones de dólares este año en el desarrollo de tecnologías y servicios de inteligencia artificial (IA) por el fuerte aumento de la demanda, Meta y Microsoft han respondido a la matriz de Google con renovadas apuestas inversoras en este segmento, considerado como estratégico, y en que el están pugnando los gigantes del sector y startups de fuerte implantación como OpenAI y xAI, impulsada por Elon Musk.
Así, Meta duplicó su capex (gasto que una empresa realiza en bienes de equipo) en el primer semestre del año, hasta alcanzar los 30.704 millones de dólares. En la conference call con inversores que siguió a la presentación de las cuentas del segundo trimestre, su CEO, Mark Zuckerberg, señaló que la empresa prevé un capex para 2025, incluyendo los pagos para arrendamientos financieros, en un rango entre 66.000 y 72.000 millones de dólares, cerca de 30.000 millones más en términos interanuales.
Según Meta, si bien el proceso de planificación de infraestructura se mantiene muy dinámico, el objetivo de base es claro: “Actualmente prevemos otro año de crecimiento similar en capex en 2026, a medida que continuaremos buscando activamente oportunidades para implementar capacidad adicional y satisfacer las necesidades de nuestros esfuerzos de IA y operaciones comerciales. Realizamos estas inversiones porque estamos convencidos de que la superinteligencia mejorará todos los aspectos de nuestra actividad”. En esa misma conference call, algunos analistas sugirieron que el capex podría alcanzar los 100.000 millones en 2026. En este sentido, la directora financiera, Susan Li, señaló que Meta espera financiar una gran parte por sí misma, si bien añadió que “también estamos explorando maneras de trabajar con socios financieros para codesarrollar centros de datos”.







