A Bombay incluso las historias fundacionales de otras metrópolis le van pequeñas. Como Roma, fue fundada sobre siete colinas, solo que, para hacerlo más espectacular, eran siete islas que se fueron juntando: pescadores, mercaderes y colonos llenaron de tierra las lenguas de mar a medida que la ciudad crecía gracias al desarrollo del comercio. Este enclave marítimo encajado al inicio de la cordillera de los ...
Ghats, en la costa occidental de la India, ya era un hormigueo constante de actividad, epicentro del tráfico de especias desde la Antigua Roma, mucho antes de que los portugueses se hicieran con las llaves de la ciudad en el siglo XVI. Como Nueva York, Bombay tuvo también una gran crisis financiera relacionada con el mercado inmobiliario, los créditos y la Bolsa a la que jugaban hasta los limpiabotas. Solo que, de nuevo para hacerlo más espectacular, Bombay tuvo esta crisis, y a lo grande, en el siglo XIX, bastante antes del crash de 1929. En esta ciudad, donde la desigualdad adquiere proporciones que cuesta imaginar —es la sexta urbe con más milmillonarios del mundo, 67 según Forbes, mientras que el 41% de la población vive en barriadas—, la crisis de la vivienda también es especialmente despiadada. Y un barrio de chabolas, en el centro del corazón económico de la India, la sufre como en ninguna otra parte.







