En una comparecencia que había generado grandes expectativas por ser la última antes del 1 de agosto —la fecha en que deberían entrar en vigor los aranceles—, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha aliñado este jueves su habitual ensalada de digresiones con breves y episódicas referencias a numerosos temas: de Canadá, a quien reprocha su futuro reconocimiento del Estado palestino, a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, de quien dijo que había sido “un gran error nombrarlo” (aunque lo hizo él, en su primer mandato). El republicano también se refirió a Gaza (“una situación terrible”) y a posibles sanciones a Rusia por no querer poner fin a la guerra de Ucrania.

Trump, que hoy ha anunciado que su enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff, volará a Moscú tras su visita a Gaza, ha criticado duramente el comportamiento “repugnante” del Kremlin en su ofensiva contra Ucrania y manifestado que planea imponerle sanciones si no se llega a un acuerdo que ponga fin a la guerra.

El presidente republicano aprovechó la ronda de preguntas de los periodistas que asistían a la firma de una orden ejecutiva sobre deporte, para decir que no está seguro de que las sanciones puedan disuadir a Rusia. “Le ha dado al presidente ruso, Vladímir Putin, hasta el 8 de agosto para llegar a un acuerdo o responderá con presión económica” por parte de Washington, ha declarado.