En vista de que a Mark Zuckerberg la apuesta por el metaverso no acabó de funcionarle, ahora se ha lanzado a la inteligencia artificial (IA). A falta de saber qué frutos le da ese volantazo, las redes sociales de su compañía siguen funcionando envidiablemente, según se desprende de los resultados dados a conocer por Meta en el segundo trimestre. Crecieron los ingresos por publicidad y los márgenes fueron también más elevados, pese a la inestabilidad a la que ha sumido Donald Trump a la economía estadounidense con sus vaivenes arancelarios.
El grupo dueño de Facebook, Instagram y WhatsApp superó las expectativas y registró ingresos de 47,516 millones de dólares en el segundo trimestre del año, un 22% más que un año antes. El beneficio se disparó un 36%, hasta los 18,337 millones de dólares, según las cifras comunicadas a la Comisión de Valores y Bolsa (la SEC). El beneficio por acción creció un 38%.
Las acciones de la compañía subieron con fuerza tras el cierre de la sesión, fuera del horario habitual de negociación. La cotización de sus títulos se disparó más de un 10%.
Meta dio a conocer esos datos al cierre de los mercados y en mitad del último volantazo en la dirección de la compañía, ahora inmersa en una campaña de intensas contrataciones del mejor talento de la inteligencia artificial (IA) que el dinero pueda comprar en Silicon Valley. En junio, la empresa invirtió 14.300 millones de dólares en Scale AI. En esa operación iba incluida la contratación de Alexandr Wang, consejero delegado de la startup. El viernes, Zuckerberg anunció que el ex investigador de OpenAI Shengjia Zhao, quien ayudó a desarrollar el modelo ChatGPT de la compañía, había sido nombrado fundador y científico jefe del Laboratorio de Superinteligencia de Meta.













