Los incendios que se desataron este lunes y martes en dos comunidades diferentes, uno en Cuevas del Valle (Ávila), en Castilla y León, y otro en las Hurdes, al norte de Extremadura, se mantienen muy activos este miércoles. El de Ávila, en el que falleció un bombero en un accidente mientras se dirigía al retén, permanece descontrolado y ha provocado el confinamiento de El Arenal, un municipio de esta zona del sur montañoso de la provincia. El director general de gestión forestal de Castilla y león, José Ángel Arranz, señala la “muy probable intencionalidad” como causa del origen del incendio, que está siendo difícil de controlar debido a la combinación de fortísimas rachas de viento, alta presencia de combustible y vegetación y la compleja orografía de las áreas afectadas. El fuego de la zona extremeña de las Hurdes amanece este miércoles “controlado al 40%”, según informa un portavoz del Plan de Lucha contra Incendios Forestales de Extremadura (Infoex), pero al norte sigue descontrolado. En este caso, las llamas, que ya abarcan 2.500 hectáreas, obligaron a que 200 vecinos tuvieran que ser desalojados de sus viviendas en diversas alquerías y municipios y se prevé que otras cuatro localidades también puedan ser evacuadas.
El incendio de Ávila sigue desbocado por el viento y el de las Hurdes, en Extremadura, “controlado al 40%”
El viento y la orografía complican la extinción del fuego de Cuevas del Valle, en Castilla y León, tras una noche difícil y con el pueblo confinado. En la región extremeña las llamas avanzan en el norte y han provocado el desalojo de más de 200 vecinos







