Los tintes permanentes para el pelo son un arma de doble filo: aunque aportan color y cubren las canas, también debilitan la fibra capilar con el tiempo. Por esta razón, para las que busquen un cambio de look, cubrir las canas o una alternativa más suave, el baño de color se presenta como la mejor opción.

¿Qué es un baño de color? Un tratamiento semipermanente que proporciona color al cabello sin penetrar en la cutícula, lo que lo hace menos agresivo. Su efecto se desvanece progresivamente con los lavados y la línea Casting Crème Gloss de L’Oréal ofrece una gran variedad de tonos por menos de 7 euros. Acumula miles de reviews en las que destacan su color, cobertura, brillo y excelente relación calidad-precio. Ofrece resultados profesionales desde la comodidad de casa.

“Es increíble este producto. Deja un brillo impresionante y es fácil de aplicar. Ya llevo 6 lavados y esta como el primer día. Noto mi pelo más sedoso incluso. Es un color sutil a la vez que llamativo. Me gusta mucho. Volveré a comprar”, dice una usuaria.

Este baño de color destaca por aportar tres veces más brillo, conseguir una melena cuatro veces más suave y ofrecer un aspecto visiblemente más sano. Su fórmula está libre de amoníaco y protagonizada por ácido glicólico, que sella la fibra capilar, prolonga el brillo y protege el color.