El pozo económico sin fondo de Arabia Saudí es en 2025 la única salida para João Félix, un jugador que acumula sobre el césped demasiado tiempo de declive. Después de seis temporadas de pérdida de valor en la élite, el luso de 25 años se refugia en el Golfo Pérsico, al amparo de su compatriota Cristiano Ronaldo, cuyo equipo, Al Nassr, anunció este martes el fichaje del atacante luso tras pactar con el Chelsea 30 millones de euros por su traspaso, una cifra fuera de mercado en Europa para un futbolista fagocitado por la inconsistencia. Ya resultaron excesivos los 50 millones, más otros 10 en variables, que abonó la entidad londinense al Atlético el pasado verano por él, una cifra que se reveló pronto exagerada y que ahora ve compensada en parte gracias al maná saudí.

El técnico blue, Enzo Maresca, le enseñó la puerta de salida al no incluiro en la convocatoria del Mundial de Clubes y el Benfica, su lugar de formación, se mostró dispuesto a volver a acogerlo, aunque le advirtió de que debía rebajar sensiblemente sus pretensiones económicas. “Realmente, queremos que João regrese”, pero “tiene que entender que el Benfica no puede afrontar el salario. Esto debe quedar claro”, avisó hace un mes Bruno Lage, el entrenador del conjunto lisboeta. Petición que no aceptó el jugador.