Endesa eleva con fuerza su beneficio. La compañía dirigida por José Bogas ha obtenido un resultado neto de 1.041 millones de euros, lo que supone un incremento del 30,1%, según ha reportado la compañía este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El resto de magnitudes también mejoran: la facturación sube un 4,5%, hasta los 10.880 millones de euros y el resultado bruto de explotación (ebitda) se incrementa un 12,3%, hasta alcanzar los 2.711 millones de euros.
Estas cifras que Endesa califica de “sobresalientes” se producen “gracias a la buena evolución de los negocios liberalizados y a la desaparición del impuesto extraordinario del 1,2% que afectó a los dos ejercicios anteriores”, explica la empresa. El tipo medio de Impuesto de Sociedades que paga Endesa ha pasado, según calcula la firma, del 30% entre enero y junio de 2024 al 25% en el mismo periodo un año después sin el gravamen.
La deuda también aumenta. Escala hasta los 9.901 millones de euros, un 6,5% más. Con estas cifras, el flujo de caja se dispara casi un 100%, hasta los 2.356 millones de euros y las inversiones en el periodo crecen un 1,2%, hasta os 935 millones de euros.
A partir de ahí, Endesa pone el foco en las cuestiones pendientes de resolver para su futuro. En este sentido, el consejero delegado de la compañía, José Bogas, se ha mostrado muy crítico -algo poco habitual en este ejecutivo- con la remuneración propuesta para las redes eléctricas para el periodo 2026-2031. Según Bogas, el modelo retributivo para la red de distribución “limita la inversión en electrificación de la demanda que contempla el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Por otra parte, la propuesta de tasa de retribución financiera es asimétrica frente a otros sectores y países de nuestro entorno y limita igualmente las inversiones”.








