Naciones Unidas ha exigido este lunes un incremento “masivo y urgente” del flujo de ayuda humanitaria que entra en Gaza, después de que los dos primeros días de supuesto alivio del bloqueo a la Franja por parte de Israel no hayan representado un cambio significativo ni aliviado la crisis del hambre. Las agencias de la ONU, que exigen una tregua para estabilizar la situación humanitaria, afirman estar preparadas para introducir en el enclave hasta 700 camiones con suministros al día, una cifra que consideran imprescindible para evitar una hambruna inminente. También denuncian que Israel mantiene los obstáculos “burocráticos y de seguridad” al ingreso de ayuda, según el jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher. Fuentes gazatíes han informado este lunes por la tarde de la entrada a Gaza, por segundo día consecutivo, de menos de 100 de esos vehículos.

Las autoridades israelíes empezaron el domingo a aplicar lo que llamaron “pausas humanitarias” en tres zonas distintas del enclave −Ciudad de Gaza, Deir el Balah y Al Mawasi− con el objetivo oficial de facilitar la llegada de la ayuda hacia la población civil. Del mismo modo, el ejército israelí, que ocupa militarmente la Franja, aseguró que facilitaría “rutas seguras” para que los convoyes de la ONU pudieran llegar hasta los almacenes, donde se prepara la distribución a los gazatíes.