Vista de la sede de la empresa tecnológica rusa Max en Moscú, Rusia. EFE/Oleg Lukín
Moscú (EFE).- El Kremlin, que intenta por todos los medios controlar el acceso a internet de los rusos, ha impulsado un nuevo servicio de mensajería (Max), que ya comparan con la china WeChat y que sería la alternativa a WhatsApp, aplicación amenazada de cierre.
El presidente ruso, Vladímir Putin, encargó desarrollar para el 1 de septiembre una aplicación de mensajería nacional que reúna múltiples servicios, incluidos los de la administración pública, hasta con la posibilidad de funcionar como documento de identidad.
La empresa elegida fue VK (el Facebook ruso), cuyo chat Max, que a pesar de sus escasos servicios adicionales ya se puede descargar desde Google Play, tendrá la responsabilidad de ejercer esa función.
Por otro lado, los expertos sostienen que el objetivo del Kremlin es controlar aún más los canales de comunicación de sus ciudadanos para aumentar la censura después de que Putin llamara a «estrangular» a las empresas tecnológicas occidentales.







