Sonia Basseda y Bárbara Selena Rodríguez han hecho un gran esfuerzo por acudir a esta entrevista, solicitada y organizada a salto de mata. Ambas ponen todo de su parte y aceptan tomar un tren y un vuelo barato con vuelta en el día para poder ser fotografiadas juntas en la redacción de EL PAÍS en Madrid, dado que una resi...

de en Rubí (Barcelona) y la otra en Ibiza, y llegar a tiempo a publicarla.

Sonia, la rubia del dúo, para entendernos, llega la primera desde la estación de Atocha, estresada y acalorada, vestida con short y camiseta de tirantes y arrastrando una maletilla con su arsenal estético para las fotos: extensiones capilares, brochas y maquillaje y un impactante conjunto azul eléctrico. Selena, la morena, llega algo más tarde desde el aeropuerto de Barajas, más ligera de equipaje, con un vestido blanco largo, peinada y maquillada de casa, destemplada por el aire acondicionado del vuelo y con el estómago revuelto por las turbulencias. Fundido el hielo de las prisas y las presentaciones y resueltas las fotos, que les preocupan lo suyo, ambas se relajan y comienza la charla.

Han pasado 25 años desde que se conocieron en un casting y lanzaron el Yo quiero bailar. ¿Qué hay de nuevo, viejas?