Y ahora, a escrutar currículums. La conversación pública en España se ha centrado en las últimas 48 horas en verificar al milímetro las biografías académicas de los políticos, sobre todo en redes sociales, donde liderar la opinión generalizada es una cuestión prioritaria para cualquier partido. La dimisión de Noelia Núñez —diputada y alto cargo de Alberto Núñez Feijóo en la dirección nacional hasta este miércoles— por falsear y presumir de unos títulos universitarios que no tenía, ha provocado un toque de corneta generalizado entre PP y PSOE. Sobre todo entre los populares, donde existía una fuerte división entre Génova y el PP madrileño de Isabel Díaz Ayuso —que no era muy partidario de exigir la renuncia de Núñez—, ya que pertenecía a sus filas y donde era considerada como “la Ayuso de Fuenlabrada” por el empuje que la presidenta madrileña había dado a su carrera política. “Lo hemos considerado un error que no puede suponer la muerte civil de una persona”, explicaban fuentes del partido regional horas antes de su renuncia.

Ahora, el PP ha pedido a los suyos que revisen las biografías que han enviado al Congreso de los Diputados cuanto antes para evitar otro caso como el de Núñez, tal y como ha publicado El Mundo este viernes. De hecho, según ha podido comprobar EL PAÍS, ya se han cambiado varias biografías en los perfiles oficiales que aparecen en la web del PP. Uno de los casos más llamativos es el del vicepresidente del Gobierno canario y presidente del Partido Popular en las islas, Manuel Domínguez, que contaba con un máster en dirección de Empresas por la Universidad de Wyoming y que ahora ha desaparecido. Consultado por este periódico, Domínguez explica que ese título se impartió por una escuela privada de Tenerife y que esta supuestamente tenía un convenio internacional con esa academia. Desconoce por qué justo ahora se ha cambiado de la web oficial del PP.