Que sea ligero, que proteja bien, que tenga un buen aroma… y que no deje la cara blanca. Son muchos los requisitos que podemos exigir hoy al protector solar -para algo vivimos en la era de la hiperespecialización del fotoprotector- y esta última exigencia, la del rastro invisible, es del todo innegociable.

¿Por qué algunos protectores dejan huella blanca?

La respuesta breve dice que depende del filtro solar y su versión. La respuesta extendida empieza diferenciando los dos tipos de filtros solares que existen: los filtros físicos (o minerales), como el dióxido de titanio y el óxido de zinc, y los filtros químicos, como la avobenzona u oxibenzona, como explica la Skin Cancer Foundation.

“Los filtros químicos contienen compuestos que absorben los rayos UV. Los convierten y neutralizan antes de que dañen la piel. Los filtros minerales crean una barrera física que refleja y dispersa los rayos UV en la superficie de la piel”, explican desde The Ordinary. “Ambos filtros, tanto los químicos como los minerales, pueden utilizarse en una fórmula para ofrecer una excelente protección UV, porque la realidad es que es muy difícil formular un protector solar solo con filtros minerales que sea verdaderamente transparente, ligero y a un precio accesible; especialmente cuando se busca un producto que ofrezca un SPF alto”. Para evitar el efecto “huella blanca” al usar protector solar con filtros minerales busca fórmulas en versiones micronizadas o con color, para un acabado más natural. También son recomendables los protectores solares con texturas ligeras como fluidos o sprays, que se absorben fácilmente y minimizan la probabilidad de dejar residuos.