El grupo de sindicalistas de la CNT de Gijón conocidos por Las seis de la Suiza (en realidad cinco mujeres y un hombre), condenados cada uno a tres años y seis meses de cárcel por coacciones graves y un delito contra la administración de justicia al tratar de defender los derechos laborales de una de ellas, han entrado este jueves por la mañana en la cárcel asturiana de Villabona. Se presentaron todos juntos, voluntariamente, después de que el juez ordenara este miércoles su inmediato ingreso en prisión tras negarse a conceder la petición de no aplicación de la pena, medida a la que el fiscal no se oponía. El abogado de los sindicalistas va a solicitar desde el primer momento la concesión del tercer grado para que no tengan que dormir en la cárcel, aunque no es seguro que lo consiga.
Entraron a la vez, a las 11.30. Habían quedado a las ocho de la mañana en un lugar cercano a fin de acudir todos juntos. Les acompañaban sus novios, sus maridos o sus familiares. Héctor González y Rosa Blanca, dos de Las Seis de la Suiza, que son pareja, llegaron en el mismo coche, acompañados del padre y de la hermana de él. El hijo de ambos se quedó a cuidado de unos familiares. Las tres horas y media que discurrieron entre medias se fueron en trámites, papeleos y despedidas.






