Palestinos desplazados esperan recibir ayuda y algo de comida en Gaza. EFE/EPA/Mohammed Saber
Jerusalén (EFE).- Soldados israelíes, apostados a apenas unos pocos cientos de metros de los puntos de distribución de alimento de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF, en inglés), recibieron la orden de sus comandantes de disparar contra los palestinos que acuden a por comida sin un motivo aparente, según revela una investigación del diario Haaretz.
«Es una zona de matar», dice un sodado a este diario, bajo anonimato. «Donde estuve destinado, entre una y cinco personas morían a diario. Los tratan como una fuerza hostil: sin medidas de control de multitudes, sin gases lacrimógenos, solo el disparo de balas con todo lo imaginable: ametralladoras pesadas, lanzagranadas, morteros».
Los centros de distribución suelen abrir entre media y una hora cada mañana, y no hay comida para todos.
Según militares y soldados entrevistados y que sirvieron en estos centros, las fuerzas israelíes disparan contra quienes llegan antes del horario de apertura -a veces miles de personas, otras decenas de miles que caminan de noche durante kilómetros- con la finalidad de impedir que se acerquen antes de tiempo, y de nuevo después del cierre de los centros para dispersarlas.







